QUE RUMBA TAN BOHEMIA LA DELA CANDELARIA
Hace siglos, los bares de La Candelaria fueron droguerías u otros negocios. Hoy, son los que conservan el espíritu de la música de la vieja guardia.
En una casa del Chorro de Quevedo, Gonzalo Jiménez de Quesada realizó la primera fundación de Bogotá en 1538. Si esto no le suena a rumba, no se preocupe porque ahí hoy funciona Pequeña Santafé, una bar donde se oye música de Guns n' Roses.
Así es el panorama de la rumba en La Candelaria: un sector en el que una noche de salsa, heavy metal o rock se puede terminar viendo el amanecer debajo de un romántico balcón.
Como este es un especial de rumba –y suponemos que eso es lo que quiere– este recorrido por La Candelaria partirá de El Goce Pagano, donde podrá escuchar música afroantillana y ritmos del folclor colombiano, pero si lo suyo es el tango, vaya a El Viejo Almacén.
Y si quiere más, visite Casa de Citas, que no es lo que parece. Al contrario, es otro de los sitios a los que acuden los amantes de la salsa, de las tertulias y hasta del folclor nacional.
¿Rayado con tanto tropicalismo?, fresco que para usted, seguidor de la llamada ‘música negra’, también está Escobar y Rosas para que oiga lo mejor del pop, el acid jazz y la electrónica.
Y si su estilo es otro, en el Chorro de Quevedo ya sea como turista, rumbero o bohemio también puede encontrar una opción crossover en Annie Hall.
Como en La Candelaria hay rumba para todos los gustos, tampoco puede dejar de ir a Raskafari Music Hall, claro, si le gustan el reggae, el dance y el rock.